jueves, 5 de mayo de 2011

Quisiera poder dar vida...

Me encantaría formar parte de eso tan hermoso a lo que llamamos cielo...

Una noche fría, tan helada como el mismo hielo, deje caer mis brazos sobre mi vientre plano,
mis lagrimas saladas caían por la sonrojadas mejillas de mi cuerpo menudo, tenía un dolor intenso que oprimía mi pecho de forma desgarradora. De apoco fui consiente de que estaba gritando, un grito agónico y desesperado atravesaba mi rígida garganta...

A unos metros de donde me encontraba, pude divisarles, eran los encargados de llevar el ataúd de mi bello ángel, mi pequeño pedazo de felicidad, mi solcito en la oscuridad, mi hijo, aquel que muchos secamente llamaban "feto"  un dolor horrible tenía mi interior apenas había sobrevivido 8 meses dentro de lo que luego se convirtió en su propia daga, mi cuerpo...

¡¡¡Hayyyyyy como lo odiaba!!!

Estúpidos  todos aquellos que se reían a mis espaldas y que aún lo hacen, como me gustaría torcerles el cuello y clavar sus cabezas en maderos para luego prenderles fuego. Era rabia y mucha la que tenía en mi interior, era un deseo profundo de llegar a herirles y que sintieran mi dolor, sola y sin apoyo de nadie, enterraba yo, a mi único hijo a las afueras de la ciudad, bajo la lluvia y un día triste sin sol...

como quisiera yo poder dar vida...

pero no, ya no podía, este, mi pequeño ángel, había sido el primero y el único, me encantaría poder formar parte de eso tan hermoso a lo que llamamos cielo...






conita...
              un ángel en el cielo...

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